viernes, 29 de junio de 2012

jueves, 31 de mayo de 2012

Agamben, Francisco, pobreza, radicalidad

«La forma di vita francescana è la fine di tutte le vite…, l’ultimo modus, dopo il quale non è più possibile la molteplice dispensazione di modi vivendi. L’”altissima povertà”, col suo uso delle cose, è la forma-di-vita che comincia quando tutte le forme di vita dell’Occidente sono giunte alla loro consumazione storica». Con Francesco, sembra di capire, si sarebbe salvata la vita stessa, e non soltanto le persone. reseña completa del último de Giorgio: http://monachesimoduepuntozero.wordpress.com/2011/12/04/giorgio-agamben-altissima-poverta-pt-1/

lunes, 21 de mayo de 2012

Piove

Me gustan los días que llueven. Llovamos un poco.

domingo, 20 de mayo de 2012

Filosofía - zapatos de goma

Deleuze: "La historia de la filosofía siempre ha sido el agente de poder dentro de la filosofía, e incluso dentro del pensamiento. Siempre ha jugado un papel represor: ¿cómo queréis pensar sin haber leído a Platón, a Descartes, Kant y Heidegger, y tal libro o tal libro sobre ellos? Formidable escuela de intimidación que fabrica especialistas del pensamiento, pero que logra también que todos los que permanecen fuera se ajusten tanto o más a esta especialidad de la que se burlan. Históricamente e ha constituido una imagen del pensamiento llamada filosofía que impide que las personas piensen" (Díálogos).

miércoles, 16 de mayo de 2012

Analogías

Charles Fuentes es el Luis Miguel de la literatura.

Dilema existencial

¿La RAE o la RAI?

martes, 15 de mayo de 2012

Carlos Fuentes, in memoriam

"Una noche, por truculencias del azar me vi en la residencia del rector de una prestigiosa universidad norteamericana. Esa noche se habían dado cita allí numerosos escritores de fama mundial. Una de las figuras que más me aterrorizó fue la de Carlos Fuentes; aquel hombre no parecía un escritor, sino una máquina computadora; tenía una respuesta exacta y al parecer lúcida para cualquier problema o pregunta que se planteara; lo único que había que hacer era apretar un botón. Los profesores norteamericanos proliferaban por allí en forma alarmante y, además, cada uno llevaba, como los enfermeros de un hospital, una gran chapa metálica pegada al pecho donde aparecían sus nombres y sus títulos. Carlos Fuentes se expresaba en un inglés perfecto y parecía ser un hombre que no tuviera ningún tipo de dudas, ni siquiera metafísicas; era para mí lo más remoto a lo que podía compararse con un verdadero escritor. Aquel señor, elegantemente vestido, era una enciclopedia, aunque quizás un poco más gruesa. Muchos escritores de este tipo reciben grandes premios literarios, incluyendo hasta el Cervantes o el Nobel y pronuncian unas conferencias impecables. Salí de aquella reunión aterrorizado." (Reinaldo Arenas) "