martes, 8 de marzo de 2011

Joaquín Giannuzzi: "Los pies en el Cristo de Grünewald"


El nervio expuesto y condenado
hace de todo sufrimiento un principio general.
Todavía es la hora de descenso
y toda carne debe seguir aquí, resolverse
en una pesada concentración.
El tono de la pintura
define el desagüe de la masa desesperada.
La anatomía es gruesa, de tierra sangrada
y allí donde los dedos se enciman
-los caminos de este mundo están bloqueados
el límite de la torsión es crítico.
La promesa de toda resurrección tiende a la oscuridad
en las fibras musculares, giradas
sobre sí mismas. Cada detalle
aguarda un orgánico estallido,
pero el conjunto fija el tormento hasta el fin de los
tiempos.
Un solo clavo y se acaba la vieja danza.

viernes, 25 de febrero de 2011

Divagaciones vallejianas


"Como en Machado, esa adhesión* fue en Vallejo emotivamente doctrinaria, y si se la mira desde el punto de vista político, reaccionariamente hispano-católica; nostálgicos, como Juan Donoso Cortés, del Paraíso bíblico, del estado de inocencia original, Vallejo y Machado creyeron encontrar en la revolución eslava -sin diferenciación alguna de sus fuentes ideológicas- la restauración de ese paraíso, la superación del hondo dolor humano, la redención de la culpa por haber nacido".

* Al comunismo.


"Desde Trilce, la poesía de Vallejo es "gesticular", si así cabe decir, esto es, una poesía que circularmente se encuentra en las lindes del silencio porque el ademán y el gesto son expresion silenciada".

Javier Gutiérrez Girardot, "Génesis y recepción de la poesía de César Vallejo", en C. Vallejo. Obra poética, edición crítica de Américo Ferrari, México, Colección Archivos, 1989.

jueves, 17 de febrero de 2011

No "angli", sino "angeli".


"Pelagio fue un monje inglés cuando los anglos eran la raza más recia y hermosa del mundo (non Angli, sed angeli). El Papa Gregorio I el grande, que mandó misioneros a Inglaterra, los mandó porque le trajeron dos prisioneros ingleses jóvenes y él se quedño espantado de la belleza de los dos ingleses y entonces dijo aquella frase: No anglos, sino ángeles."

Leonardo Castellani, Catecismo para adultos, curso de teología dictado en 1975.

jueves, 3 de febrero de 2011

Del Libro Rojo de Jung


Carísimo.



lunes, 31 de enero de 2011

Roberto Longhi: Caravaggio


"¿Pero en qué consistía para el arte (y no tan sólo para el arte, ya que "l´art pour l´art" todavía no tenía curso) la carga revolucionaria de Caravaggio? ¿Existen declaraciones de estética del propio pintor? Sí. en el proceso entre artistas de su grupo y opositories, del año 1603. Ante una pregunta, Caravaggio respondió con este credo pictórico elemental: "A mi modo de ver un pintor gentilhombre es alguien que sabe pintar bien e imitar bien las cosas naturales". Una declaración que resulta tan simple, que no parece necesitar explicaciones. Pero, si se piensa bien, la cultura en la que Caravaggio vivía y trabajaba era todo lo contrario a algo "natural"; era, por el contrario, artificiosa y decadente, o beata, y no deseaba en absoluto que se pintase "naturalmente", sino "devotamente" o "noblemente", nobleza de los temas, nobleza de las acciones sagradas o profanas, según una inventiva que podría oscilar entre lo tétrico de la Contrarreforma y el capricho de los últimos manieristas. "

(...)

"Cuando se lee en Ballori que Caravaggio, a quien lo incitaba a estudiar las estatuas de Fidias y Glicón, les respondía extendiendo la mano "a una multitud de hombres indicando que la naturaleza le había provisto con suficiencia de maestros y, para dar autoridad a sus palabras, llamó a una gitana que pasaba por casualidad por la calle y, llevándola a su casa, la retrató en acto de predecir lo venidero...", más allá de que la anécdota, conocida desde la antigüedad, se presenta de manera similr en la biografía de Courbet, ya está claro que Caravaggio ha llegado a crear el "antitema". la "tranche de vie" en sentido moderno".


De Roberto Longhi, "Caravaggio e la sua cerchia a Milano".


domingo, 30 de enero de 2011

Juan L. Ortiz, A la orilla del arroyo


(...)
Buscamos otra sombra pero las vacas vienen a beber
y es un asombro virgen, a través de las enredaderas, el de sus ojos fijos.
¿Qué presencias extrañas, en la hora de su sed, sobre el camino familiar?
Les hablamos franiscanamente y su sorpresa, algo turbada, las amotina ahora....
Desde aquí, medio hundidas en la líquida luz que ha alisado ya sus pliegues, las vemos,
dobladas en un abismo hialino que un hondo vuelo cruza,
imágenes mismas de la primera dicha viva, en un solo azul, invertidas....
(...)

De La brisa profunda, 1954.

miércoles, 26 de enero de 2011

Arturo Marasso, de Poemas de integración.



Vuelves, del seto asoman crecidas las granadas,


encuentras los amigos en los huertos natales,


hay un olor de frutas, de hierbas aromadas,


late en el aire cálido con temblor de cristales


la mañana, en las sombras guarda aún la frescura,


tres días tiene el zumo del racimo estrujado


de esta copiosa dulce primera uva madura,


en cántaro de arcilla de la hez se ha serenado;


huye el lagarto ardido de sol; en la colina


brota de hueca piedra con un manar de nieve


el agua, denso el ramo de ciruelas se inclina,


dice el zorzal de cuanto se ha amado, ajena embebe


la memoria; te entrega, viña de verano, el vino


nuevo; incumplidos sueños saben la confidencia


primigenia; anduviste de uno en otro camino


errante; brilla el álamo, atraía en la ausencia.




Arturo Marasso, Poemas de integración, Bs. As., AAL, 1969, p. 17.


Imagen: Viñedos en Hualfín, Catamarca.