miércoles, 15 de julio de 2015

Antología in italiano (Las reliquias - La pura luz)

    Comparto una selección de poemas traducidos al italiano de Las reliquias y de La pura luz, que está por salir en breve, en el sitio de la revista Nuovi argomenti, que dirigieron en su momento Moravia, Sciascia, Pasolini. Estoy muy feliz y agradecido. Acá, la antología.

viernes, 10 de julio de 2015

De En el magma, de Mario Luzi (en Hablar de poesía, 31: Córdoba-París, 2015)

Mario Luzi: En el magma

Nota preliminar de Milo de Angelis
Selección y traducción de Diego Bentivegna


Breve viaje entre las sombras de Mario Luzi. [1] Para quien ha pasado gran parte de su vida leyendo versos, manuscritos mecanografiados, libros de poesía, manifiestos literarios que se refieren unos a otros en un movimiento perpetuo, es inevitable tener tres o cuatro puntos cardinales de referencia, literalmente; puntos cardinales que reúnen en sí esa densa trama de experiencias, tres o cuatro caminos consulares que atraviesan la ciudad de la poesía y te conducen allí donde deseas llegar, a un cúmulo de calles que llevan el nombre de un poeta y que coinciden con las que teníamos dentro de nosotros. Mario Luzi es una de esas calles. No es la que encontré primero. Antes, había encontrado a mis semejantes. Encontré a Pavese, a Montale, a Benn, a Celan, a los autores trágicos. Luego, hubo otros poetas, muy pocos, y entre ellos Mario Luzi.

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viernes, 3 de julio de 2015

Hablar de poesía nro. 39 (Córdoba-París: junio de 2015)

    Salió el nuevo número de Hablar de poesía, ahora coeditado en Córdoba y en París. Traducciones de Montale de Herrera, de Ted Hughes por Alejandro Crotto y Diego Alfaro, poemas de Laura Wittner, ensayo de Mallarmé sobre Wagner, traducciones de Mario Luzi a cargo de un servidor, entre otras lecturas.

     http://hablardepoesia.com.ar/tapa/numero-31/

jueves, 25 de junio de 2015

Sobre la Obra poética de Joaquín Giannuzzi (Ediciones del Dock, 2015)


Obra completa. Compleja y contradictoria, la voz de Joaquín Giannuzzi interpeló a su época y se erigió como antecedente de la poética de los 90.

Por Diego Bentivegna, acá.

martes, 23 de junio de 2015

En portugués

Vejo uma cabeça
cheia de eletrodos.
Não é a cara de outro?
...
Tenho oito anos

estou com a cabeça

repleta de eletrodos.

É a cara de outro,

com seus traços

desenhados numa lâmina de papel,

que se dissolvem numa superfície branca.

A mente se dilui como um rio;

É uma sinuosidade,

um vestígio, um fosso, um naufrágio.

***

Diego Bentivegna, "La pura luz" (Cabiria ediciones, Buenos Aires, 2015)
{trad. davi pessoa}

imagem: Claudio Parmiggiani, sem título, 1944

sábado, 20 de junio de 2015

Daniel Link, sobre la Obra Reunida de Arturo Carrera

Por Daniel Link para Perfil

Habitualmente no presento libros (propios o ajenos). Pero es tanto el amor y la admiración que me unen a la Obra Reunida de Arturo Carrera que no pude reprimir el deseo de interrogarla en público: ¿Por qué se llama Vigilámbulo? ¿Por qué los libros están dispuestos en un orden invertido, desde el más nuevo, Vigilámbulo, hasta el más antiguo, Escrito con un nictógrafo?
El gesto de hacer retroceder el tiempo nos impulsa hacia el ritornello, esa figura de pensamiento que tanto tiene que ver con el ciclo artúrico de la poesía, que es como decir la poesía a secas, puesta bajo el emblema de una casa poética (la casa de Arturo). Vigilámbulo escribe el nombre de Deleuze en la portadilla del libro que no duerme ni dormirá nunca, y con él nos dice que no hay repetición de cualidades o de sensaciones porque la repetición es la diferencia sin concepto, es decir, repetición para si misma. Cada uno de los libros de Arturo, separadamente, decía eso a gritos y ahora, en la espléndida edición en tres tomos de Adriana Hidalgo, llegamos el meollo del asunto.
¿Qué es el vigilambulismo? Ese estado de automatismo ambulatorio con desdoblamiento de la conciencia que se parece y no se parece al sonambulismo. Un nombre traído de la psicología experimental del siglo XIX para designar la experiencia poética de Artaud, la experiencia cinematográfica de Resnais, la experiencia pictórica de Bacon y la experiencia de pensamiento en Beckett, algo del orden de la fisura, de la hendidura, eso que otros han llamado síndrome de Elpénor, ese marinero niño y tonto que se rompe la cabeza al caerse de las altas camas de Circe, el primero que Odiseo encuentra cuando baja a los infiernos y el primero que Ezra Pound hace hablar al comienzo de sus Cantos.
Brutalmente despierto, el vigilámbulo, que nunca duerme, entra con los ojos abiertos en el mundo de los sueños y, como el poeta, somete el sueño a un tratamiento diurno. Eso es lo que caracteriza el tratado de las sensaciones que Arturo fue escribiendo a lo largo de veinte libros cada uno más hermoso que el otro y que ahora Teresa Arijón ha dispuesto para nuestro banquete y nuestro regocijo en función de retroceso.
Leo en Vigilámbulo, este extraordinario regalo que nos hacen Arturo, Teresa y Adriana Hidalgo, una danza como de polillas que se acercan peligrosamente al fuego: In girum imus nocte et consumimur igni (Giramos en la noche y nos consume el fuego). 

miércoles, 10 de junio de 2015

Eribon

"Seguía siendo solidario con el que había sido el mundo de mi niñez, en la medida en que nunca llegué a compartir los valores de la clase dominante. Siempre sentí disgusto, incluso odio, cuando oía hablar a mi alrededor con desprecio o desfachatez de la gente del pueblo, su modo de vida, sus maneras de ser. Y también siento un odio inmediato frente a la hostilidad que los ricachones y los nuevos ricos expresan permanentemente respecto de los movimientos sociales, las huelgas, las protestas y las resistencias populares."
Didier Eribon, "Regreso a Reims", publicado por Libros del Zorzal con traducción de Georgina Fraser