domingo, 23 de agosto de 2026

Un poema de Maria Borio (de Trasparenza, 2019)


DORSORUDO


 

I



Las casas junto al agua tendrán solidez

pero los ojos alrededor no son humanos.

 

Entre atmósfera y atmósfera todo se transforma.

 

Un sonido humano es inhumano.

 

 

II

 

Las plantas acuáticas resisten. Imaginamos

que nos llegan desde un núcelo profundo.

 

 

 

El jardín está en equilibrio sin atmósfera,

se refleja en el agua por síntesis de luz

 

a través de la ciudad que tiene forma de pez

pero fluye sin naturaleza vegetal o animal.

 

Entonces papadópoli entre atmósfera y atmósfera

da una energía invisible, un equilibrio extendido.

 

 

Este jardín no tiene naturaleza, no es jardín.

 

¿El equilibrio sobre el agua es equilibrio?

 

 

III

 

 

 

El mal se esconde en la niebla del mar.

Un gancho la lleva de un lado a otro.

 

Nos perdimos de noche en esta orilla,

las luces oscilan sobre los hombros.

 

Ya no somos hombres, sino sonido

que cose dorsoduro a la giudecca.

 

 

Los motores escribían densamente el agua.

 

 

Ahora a lo real lleva un denso silencio.



Trad: Diego Bentivegna

Notas: 

Dorsoduro: uno de los barrios históricos de Venecia.

Giudecca: otro de los barrios venecianos. Es una isla, al sur de la ciudad, a la que sólo se accede a través de vía acuática.


Papadópoli: Palacio Paradopoli, palacio del siglo XVI, en el barrio de Santa Croce, también en Venecia. 



Dorsoduro

I

Le case sull’acqua avranno solidità
ma gli occhi intorno non sono umani.

Tra atmosfera e atmosfera tutto si trasforma.

Un suono umano è disumano.



 
II

Resistono piante d’acqua. Immaginiamo
che ci raggiungano da un nucleo profondo.

Il giardino è in equilibrio senza atmosfera,
si riflette nell’acqua per sintesi di luce

attraverso la città che ha forma di pesce
ma scorre senza natura vegetale o animale.

Allora papadopoli tra atmosfera e atmosfera
fa un’energia invisibile, un equilibrio steso.

Questo giardino non ha natura, non è giardino.
 
Equilibrio sulle acque è equilibrio?
 



III

Il male è nascosto nella nebbia del mare.
Un uncino lo porta avanti e indietro.

Ci siamo persi di notte su questa riva,
le luci oscillano sopra le spalle.

Non siamo più uomini ma suono
che cuce dorsoduro alla giudecca.

I motori scrivevano densamente l’acqua.

Ora un silenzio fitto nel reale portato.


De Trasparenza, Interlinea, 2019.


Maria Borio (Perugia, 1986).