
"considérese como se considere el arte de la pintura, la pintura será siempre una escritura: el discurso escrito de las palabras proféticas..." (1950).
"El gramófono y todo ruido ha cesado hace mucho tiempo, el cielo inmenso estrellado vela sobre mí en silencio. No sé por qué escribo sin parar estos papeles que empecé ayer tarde, que no son ni periodismo, ni arte, ni literatura. Pero tengo que escribirlos. Sí, tengo que escribirlos. Es lo que puedo hacer ahora" (Los papeles de Benjamin Benavides)